¡Blog!                                                 

De todas las mariposas del mundo, probablemente la monarca es la más popular. Sin embargo, gran parte de las monarcas documentadas pertenecen a la especie que vive en el hemisferio norte, Danaus plexippus. Las mariposas de nuestro país son de otra especie muy similar, Danaus erippus. Estas dos especies son parientes tan cercanas que hasta hace poco se consideraban la misma, y por esta razón, en La Mariposería nos dedicamos al estudio, cultivo y preservación de esta hermosa especie. En este blog podrás encontrar más información sobre el proceso de metamorfosis de nuestra hermosa Mariposa Monarca. ¡Esperamos que lo disfrutes!

Nombre científico

Danaus erippus (En textos puede llamarse Danaus plexippus erippus o Diogas erippus).

Nombre común

En el adulto: Mariposa monarca y en la oruga: Oruga de las Asclepias.

Planta hospedera

Plantas de la familia de las Apocynaceae, incluyen la subfamilia Asclepiadoideae.

Ciclo de vida

Huevo: 4 días, Oruga: 15 días, Crisálida: 12-15 días, y Mariposa: 8-10 meses.

Ciclo de una mariposa: Metamorfosis

Aunque este ciclo es bastante conocido, siempre hay una primera vez para aprenderlo, así que acá está una explicación básica y resumida del hermoso ciclo de la mariposa. Para la ilustración se utilizó como ejemplo el ciclo de la mariposa monarca. (Este gráfico es de dominio público y por lo tanto puede ser usado de forma libre y gratuita). Como es un ciclo no tiene comienzo ni final, pero para explicarlo hay que empezar por alguna parte. Empecemos por el huevo, que es cuando la mariposa comienza su vida. Las mariposas hembras adultas luego de la copulación, buscan una planta hospedera para colocar entre 50 a 100 huevos. Las oruguitas saldrán del huevo después de poco menos de una semana, y de ahí en adelante se dedicarán exclusivamente a comer y comer hasta aumentar su tamaño y conseguir los nutrientes necesarios para seguir con su proceso. Pasados unos 15 días la oruga estará lista para su transformación, se pondrá en posición de J y realizará su última muda de piel para crear su pupa o crisálida, donde hibernará de 10 a 15 días para... ¡Convertirse en mariposa!

COPULACIÓN: La copulación entre mariposas monarcas puede durar desde 30 minutos, hasta 16 horas. Allí, el macho transfiere un paquete de esperma a la hembra. Este paquete sirve para fertilizar potencialmente cientos de huevos. La misión de la hembra es disponer sus huevos de manera individual en la planta hospedera, para asegurar que sus hijas orugas tengan alimento suficiente para continuar el ciclo.

HUEVO: La mariposa monarca hembra desova exclusivamente sobre las plantas apocináceas (familia que agrupa las famosas Asclepias: Únicas plantas hospederas para las monarcas). Puede poner entre 300-500 huevos a lo largo de su vida. Los huevitos son casi blancos, de unos 2 mm de largo y un poco menos de ancho, y con estrías a lo largo. Las oruguitas saldrán del huevo después de poco menos de una semana.

ECLOSIÓN: Al eclosionar del huevo, las orugas tienen una tonalidad blanquecina y unos 3 mm de largo, pero conforme empiezan a crecer les salen unas rayas negras transversales, tipo cebra, mientras que su color de fondo se va tornando a un tono amarillo. También desarrollan 4 filamentos negros parecidos a antenas, que son sensitivos, y que van ubicados de a pares en los extremos de su cuerpo.

ORUGA: Poco a poco estas orugas amarillas a rayas negras, que parecen llevar pijama, comenzarán a crecer a gran velocidad y aumentarán su tamaño de los 3 mm con los que nacieron, hasta los casi 6 cm. Todo esto, bajo una dieta exclusiva de hojitas de Asclepia y varias mudas de piel. Las orugas tienen aproximadamente 15 días para conseguir todos los nutrientes necesarios para su proceso y para esto, deberán comer sin parar porque como dirían: "¡A barriga llena, corazón contento!"

MUDA: La oruga crece y muda su piel de 4 a 5 veces a medida que aumenta su tamaño, ¡Aumenta su masa corporal unas 2000 veces! La muda la hacen cuando la cápsula de la cabeza les va quedando pequeña, dejan de comer, eligen un lugar apartado y se fijan a él con seda, quedándose quietas. Luego de varias horas, la piel se rasga, la cápsula cefálica vieja se cae y la oruga "sale" de adentro de su antigua piel. Después de eso, ya está lista para seguir comiendo hasta la siguiente muda.

JOTA: Las orugas tienen un interesante carácter, aunque son tranquilas, se dedican día y noche a comer sin parar, y cuando consiguen los nutrientes necesarios para empezar la hibernación, se ponen muy inquietas y buscan un lugar para transformarse. Buscan una superficie inclinada que les parezca adecuada, tejen una sujeción de seda para colgarse (adoptando una posición conocida como «J», porque se parece a esa letra) y hacen una última muda para convertirse en crisálida.

En realidad toda la fase de crecimiento de una mariposa se podría describir como una serie de mudas de piel, donde las dos últimas son las más mágicas, porque en la anteúltima pasa de oruga a crisálida, y en la última, de crisálida a mariposa. 

CRISÁLIDA: La oruga permanecerá quieta como «J» durante más o menos un día, mientras cambia ligeramente de color a medida que, por debajo de su piel, va preparándose la crisálida. En este momento, la crisálida es blanda y se ensancha y retuerce un poco para que la piel de la J siga abriéndose y vaya subiendo. En un ratito, toda la piel está abollada en el extremo superior de la crisálida, contra la sujeción de seda. Entonces la crisálida hace algunos movimientos circulares para que el pellejito abollado se suelte y se caiga. Una vez logrado esto, la crisálida se aquieta y lentamente empieza a tomar una forma más compacta. 


La crisálida no hace nada, es una hibernación que en una semana se abrirá y de su interior saldrá la mariposa. Un día antes de ese suceso podemos predecir que está por ocurrir, porque la crisálida comienza a ponerse transparente y permite ver las alas de la mariposa que está por nacer.

MARIPOSA: La eclosión de la mariposa es difícil de presenciar, ya que toma muy poco tiempo. La mariposa, desde adentro de la crisálida, empuja con las patitas y abre el sector inferior, y rápidamente sale de ella y se cuelga de la crisálida misma o de su soporte. Es importante no tratar de ayudar a la mariposa a eclosionar, ya que su propio impulso estimula su organismo y hace que sus alas se comiencen a desplegar. Mientras sus alas se extienden, es muy probable que expulse unas gotas de meconio, que en esta especie es de color rojo óxido. Este fluido se bombea por las alas y las "infla" hasta su forma final para finalmente poder ¡VOLAR!


La Mariposería© 2024 
Todos los derechos reservados
Creado con Webnode Cookies
¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar